sábado, 14 de febrero de 2015

FANATISMO Y FATALISMO

Por HERMANN TERTSCH
ABC  03.12.11


Era previsible que, como ha sucedido, los Hermanos Musulmanes fueran la fuerza más votada en las elecciones de Egipto. Sorpresa desagradable ha sido en Occidente que los partidos salafistas, mucho más radicales, financiados por Arabia Saudí, se convirtieran en segunda fuerza. Egipto va a tener un Gobierno islamista. En una forma que alimenta el fatalismo de quienes creen que la «primavera árabe» sólo nos traerá la toma del poder del fanatismo ideológico en todo Oriente Medio. Pero eso no eximirá al país del cruel trato con la realidad. Una realidad terca de la que forma parte el ejército. No tiene las reservas de petróleo saudíes para vivir de sí mismo. Y sus ochenta millones de habitantes exigirán soluciones para salir de la miseria.

La sociedad cerrada que exigen los salafistas es hoy combatida por los propios Hermanos Musulmanes que han evolucionado desde posiciones tan radicales como las de sus actuales rivales. La alarma generada por el éxito de los salafistas no debe hacer olvidar que en los vecinos Túnez y Libia el curso es otro más amable. Arabia Saudí juega sus cartas y su dinero. También en Siria. Pero no ha ganado. En toda la región se puede esperar lo peor. Cierto. Pero aún no ha sucedido.

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